lunes, 6 de octubre de 2025

Las palabras vuelan, lo escrito permanece.

"Verba volant, scripta manent". 
Con esta frase quisiera invitar a todos los aquí lectores a compartir el miércoles 8 de octubre a las 19:00 horas en el Salón de Actos de nuestra biblioteca de San Roque un evento importante para nosotros.
En los seis años que lleva activo este Club de Lectura hemos ido moldeando con esfuerzo y determinación un grupo humano cuyo amor por las letras ha forjado una dinámica que trasciende el valor que ya de por sí nos ofrece una biblioteca.
Ese compromiso apunta a devolverle a la propia biblioteca algo de todo ese amor del que durante tantos años nos ha surtido en silencio. El amor por las palabras. Eso ha generado que, además de un club de lectura, cada día nos hayamos esforzado por convertirnos en un grupo donde transpire también el ejercicio de la escritura creativa. 
En esta ocasión es el turno de Aurora Ponferrada, vecina de la localidad, para mostrarnos desde el nacimiento de este club el compromiso y tesón aportados en sus esfuerzos por sacar el máximo rendimiento a las tardes de viernes donde con afán hemos departido sobre libros, unas veces clásicos y otras contemporáneos, de nuestra literatura y de otras muchas batallas en la búsqueda constante de cosas por contar. Porque el escritor nace cuando tiene realmente algo que contar.
Como siempre digo "lo escrito, escrito está" pero la importancia de cada libro radica antes en la historia que hay detrás de cada página escrita entre sus líneas con tinta invisible y que en este caso me comprometo a enseñaros en esta presentación que hace las veces de bautismo a una nueva autora y otro motivo de celebración para este club, producto del buen hacer de nuestra biblioteca.
Espero con ilusión contar con vosotros, lectores y personas enamoradas como yo de las letras y las historias a qué participéis en esta presentación de "Amarga caña de azúcar" que gracias a las explicaciones de su autora y las de un servidor, tal vez se convierta en una experiencia un poco más dulce.
Se os espera con los brazos abiertos.

martes, 26 de noviembre de 2024

Tengo una joya en mis manos

 Tengo una cosa importante que decirte, un secreto a voces, un tornado de palabras. Hay un evento al que quiero invitarte seas más lector o menos porque no es un evento cualquiera sino uno de esos a los que se entra de una forma y se sale de otra, como los buenos libros. Porque ese es el efecto de las buenas palabras.

Para no andarme por las ramas que acostumbro, quiero invitaros el miércoles 27 de noviembre a las 19:00 de la tarde a la presentación de un libro en el salón de actos de la Biblioteca de San Roque. Pero tengo que aclarar que no es la presentación de un libro cualquiera, sino la celebración de una semilla que ha germinado en el cuidado del Taller de Escritura Creativa que se imparte a través de nuestra Red de Bibliotecas y que yo tengo la suerte de conducir.

El libro, editado por Atlantis, es una novela corta, de marcado carácter reflexivo y existencialista, maravillosamente elaborada a fuerza de finas puntadas de palabras por Juan Carlos Corredoira del Manzano, gallego afincado en el sur y que viene formando parte del club de escritura desde hace un par de años con muy grata participación.

Hoy no se presenta sólo a un autor, se presenta a un amigo y compañero de trincheras literarias. Hoy, todo usuario de bibliotecas debería abrir los ojos y agradecer este evento a la Red de Bibliotecas de San Roque viniendo al evento, como si esta fuera la sugerencia para el mes de diciembre, porque no solo te vas a llevar lectura a casa sino todos los entresijos de su obra contadas por su autor, como ha sido el proceso de escritura de su obra y de las que, ya en proyecto, están por venir.

Como no podía ser de otra forma, tanto la biblioteca, los clubes de lectura y la asociación de amigos de la biblioteca no solo apoyan esta causa, sino que aceptan encantados la responsabilidad que tenemos para hacer de altavoz en esta lucha cultural y literaria sobre todo cuando es la misma literatura la que llama insistente a nuestra puerta.

Así como te dejo, querido lector, la responsabilidad de apoyar esta causa pidiéndote muy poco. Si estás pensando que, con tu presencia, tu participación y tu aplauso no haces mucho déjame animarte a descubrir la mejor manera de formar parte de esta celebración que te ayudará a ver que tras las bambalinas de la escritura sigue habiendo lectores comprometidos y autores que desean ser escuchados cuando le brindan esta oportunidad.

Sobre todo esos autores que cuando menos te lo esperan te dejan una joya entre las manos.




sábado, 23 de abril de 2022

Estamos todas bien



 Feliz Día del libro.

Espero que hoy pasen de mano muchos libros. A veces esa es la mejor manera de comprobar que la literatura es como la sangre, fluye y nos recorre el cuerpo, como las palabras de algunos libros y pasa de generación en generación dejándonos graves heridas. Ojalá todas las heridas que arrastramos de nuestro legado fueran literarias.

Por eso que hablando de como pasan las heridas, y las palabras, de generación en generación es interesante el libro que estamos en estos momentos leyendo, disfrutando y analizando en el Club de Lectura de la Red de Bibliotecas de San Roque. Un libro que se sale de la norma, porque no es un libro, pero tampoco es un cómic y sin embargo es premio nacional de cómic de 2018.

"Estamos todas bien" de Ana Penyas, es una obra que habla del recuerdo, y del olvido, habla de esa personas que nos han forjado como personas y que ya muchos no tenemos la suerte de disfrutar, nuestros abuelos. Ana decidió con esta propuesta recuperar la memoria de sus abuelas que precisamente hacen un retrato social perfecto de la época de posguerra, donde podréis ver imágenes perfectas de cosas que os han contado vuestras abuelas, o madres, y todo hecho con una delicadeza gráfica exquisita.

Para leer este libro no existe la cuestión de si te gusta el cómic o si te gusta leer. La cuestión es si querías a tu abuela porque es probable que en estas páginas te reconcilies con ella, porque a ti, que estás leyendo esto ahora desde tu móvil, te va a remover las tripas la página en que la abuela llama a sus seis hijos y todos tienen tareas de lo más peregrinas para no ir a visitarla al pueblo. Es obvio, la vida se abre paso, pero las abuelas estan hechas con retales del pasado e incertidumbres de futuro y cuando ya no estén no habrá sustento, se habrá perdido ese puente que te llevaba del extraño mundo de los adultos al maravilloso mundo de los abuelos cuando aún no éramos capaces de reconocer los signos de la senectud.

Así que si te has sentido de alguna forma identificada/o con estos brochazos mal dados de crítica te invito a que vengas a la próxima sesión del Club de Lectura de la Red de Bibliotecas de San Roque que se celebra en la Casa Varela los viernes a las 19:00, aprovechando que tenemos este libro y del que hablaremos de este y de muchos otros.

El próximo que analizaremos será de Ray Bradbury, FARENHEIT 451. La temperatura a la que arde el papel, que no solo cuenta con el libro sino que tiene una adaptación al cine ni más ni menos que de Stanley Kubrick. Yo que tú no me lo perdería... y si lo haces es porque igual, no seas mezquino, LEER no te IMPORTA TANTO.



miércoles, 2 de febrero de 2022

Teatro mágico, solo para locos...

El club de lectura sigue su marcha. En esta ocasión nos mudamos el viernes 4 a las 18:00 al cubo de la Casa Varela. Como anteriormente seguiremos cada dos viernes de cada mes. Esta semana terminamos con la obra más existencialista de Herman Hesse "el lobo estepario", donde el autor alemán nos lleva a conocer la vida y las vicisitudes de Harry Haller, como alter ego del propio escritor.

Una obra donde nos lleva a navegar sobre la dualidad humana entre el bien y el mal, en que decisiones tomamos y cuando nos dejamos llevar por la razón o por la bestia interior. Para ello nos presenta una ficción llena de personajes viscerales que arrastran al pobre burgués a los placeres más ingenuos de la vida convirtiendo su aherrojada vida burguesa en un delirio al servicio de la vida.

Para ello el escritor teutón nos muestra su propia visión del envejecido intelectual a través de los ojos de otros personajes que le rodean montando una historia que termina por convertirse en un caleidoscopio de ideas sobre la sociedad, la ética y el arte mediante una ficción que convierte un mundo abandonado, oscuro y nihilista en una liberación del espíritu de la cárcel del cuerpo. 

Este libro es sin duda un descenso a los infierno, un libro fácil de leer y complejo de entender pero que durante su narrativa muestra luces y sombras de la existencia. La narración, el ritmo y el tono se rigen por el ánimo de Harry y sus límites entre la ficción y la realidad, se vuelven borrosos, y superan a la lógica trasgrediendo la imaginación, la metáfora, los símbolos y los sueños.



lunes, 3 de enero de 2022

Por quién doblan las campanas

 ya se marchó el 2021 que despedimos en el club de lectura con un premio Pullitzer que si no has leído deberías leer por todo lo que conlleva conocer a Hemingway en su madurez. Una prosa ágil y directa, sin pretensiones ni grandes alardes estilísticos pero con una capacidad de usar la metáfora y el contexto dignos de un premio Nobel de las letras. Es posible que a estas alturas poco pueda decir sobre Ernest que no se haya dicho antes. Pero sin duda su labor como reportero de guerra y su estancia en París donde coincidió con Gertrude Stein, James Joyce o Sylvia Beach tuvieran mucho que ver en su trayectoria como escritor.

Propongo como ejercicio de observación leer el cuento, también de Hemingway, "Colinas como elefantes blancos" donde Hemingway despliega con una precisión de cirujano su capacidad innata para que dos personajes, a través del diálogo, sean capaces de mantener una conversación superflua, pero cargada en el fondo de un tema del que no hablan de forma directa. Cuando aprendes esta capacidad de Hemingway para dar ese sentido trascendental a un diálogo, que a todas luces parece trivial, todo lo que lees del autor parece diferente, cubierto de una pátina mágica.

Pero eso ya leída su obra cumbre y con ánimo de profundizar en el autor aconsejo "Por quien doblan las campanas" que es una ficción sacada de una realidad novelizada de su experiencia en España durante la guerra civil, con anécdotas que directamente fueron sacadas de su realidad más próxima. Por supuesto no terminarías de conocer la prosa de Hemingway sin leer "París era una fiesta", libro de memorias parisinas donde habla de la generación perdida (Fitzgerald, Stein, Ezra,...) y de Fiesta, The sun also rise, que catapultaría al escritor a ser uno de los referentes de su tiempo.

Podríamos elegir cualquiera de ellos para seguir a un referente de las letras pero el cometido del taller es abrir las puertas a diferentes autores clásicos, con diferentes estilos, para reconocer en ellos los puntos fuertes y los débiles y a la postre darte herramientas para abordar otros nuevos que obviamente sacaron influencias de ellos.

Este principio de año hemos decidido la obra de Robert Louis Stevenson "El extraño caso del doctor Jekill y Mister Hyde", un clásico de la novela psicológica de terror y que nos sirve para conocer la base que influenció posteriormente a Borges, Joseph Conrad, H.G. Wells y otros autores que trabajaron el mismo género.

Así que como propósito de año nuevo os animo a participar en la próxima sesión del club de lectura el próximo 7 de enero a las 18:00 en el edificio Diego Salinas, con el ánimo de abrir un poquito más la mente a la literatura a través de los análisis que hacemos de cada libro. 

¡Un saludo y feliz año nuevo!


domingo, 5 de diciembre de 2021

La vuelta al mundo en Castellar

No se tienen muchas oportunidades de dar la vuelta al mundo dedicando tan poco tiempo. Sobre todo de una forma tan artística y con un proyecto tan bien ideado como el que ha traído a Castellar la asociación APADIS campo de Gibraltar, a través de su viaje cultural con Willy Fog. Y es que desde el jueves en el patio andaluz llevan esperando a los visitantes treinta figuras de metro ochenta, pintados por treinta artistas de renombre en su especialidad, algunos de ellos figuras públicas, con una variedad de intenciones plásticas pero todas con el mismo sentido artístico y social de conseguir visibilidad y posibilidades de fondos para continuar su labor de atención a personas discapacitadas.

¿Cuándo hemos tenido una posibilidad igual de ver una exposición de semejante envergadura? Con obras de reconocidos diseñadores de moda (Victorio&Lucchino, Agatha Ruiz de la Prada, Francis Montesinos), cantantes (Manolo García, Paloma San Basilio), actores (Ángel Garó, Salva Reina, Victor Clavijo) y por supuesto artistas plásticos de diversas especialidades y reconocimiento como grafiteros (Suso 33, Okuda, Niño de las Pinturas), dibujantes (Pedrita Parker, Jesús Barony), pintores de primera línea (consuelo Hernández, medalla de plata de la Academia francesa de las artes y las letras, Máximo Moreno, exponente plástico del flamenco de los 80 o Luis Pérez, uno de los más conocidos contemporáneamente en pintura hiperrrealista).

Cada obra con una infinidad de detalles, ideas, sorpresas formando todas juntas un auténtico espectáculo de color que sorprende tanto a niños como a mayores, a los que los lleva a recordar la famosa serie de televisión ambientada en la conocida novela de Julio Verne.

La exposición estará hasta el jueves de 17:00 a 19:30 por las tardes y es un auténtico pecado perdérsela.

imagen de la escultura interpretada por Okuda

domingo, 7 de noviembre de 2021

Lo que ocurre una tarde de frío y lluvia

 En 1816, durante un verano suizo donde la tormenta se adueñó durante días de la época estival, Lord Byron en su casa de campo incitó a sus invitados a una curiosa propuesta. Escribir una historia de terror. Entre sus invitados, el poeta Percy B. Shelley, John W. Polidori, Claire Clermont y la joven Mary Godwin, de cuyas manos nacería una de las obras más conocidas de la literatura y antesala de lo que sería la literatura de ciencia ficción, “Frankenstein; o el moderno Prometeo”.

Sería tan fructífera esta reunión que lo que parecía que sería un cuento se convirtió pronto en una novela alentada por todos sus compañeros. Aunque Mary no quiso publicarla con su nombre, su amante por entonces Percy B. Shelley escribió un prólogo a la obra por lo que todo el mundo editorial pensó que había sido escrita por él mismo.

Años después la propia Mary Shelley, ya esposa de Percy B. Shelley, reedita la novela tal y como ha llegado hasta nuestros días. Una novela que trata de forma general las cuestiones morales sobre la creación y la posibilidad de jugar a ser Dios, que tanto daban que hablar en la época y de una forma particular también habla sobre la capacidad humana para cumplir su voluntad o la eterna lucha sobre si es el destino es el que manda o existe posibilidad alguna de elegir nuestro camino.

Hasta nuestros días ha llegado el monstruo de Frankenstein en forma de innumerables versiones, ya sean literarias, fílmicas o dibujos animados. Es una criatura que ya pertenece a nuestro bestiario y que sin embargo muchas veces no se conoce realmente el origen que dio pie a esta historia. Sin duda alguna una novela necesaria para leer, ya que es la precursora de la ciencia ficción por sus ideas avanzadas sobre la vida y la inmortalidad, es la que hemos elegido para dar pie a nuestro comienzo en el Club de Lectura.

Así que ya sabes, si tienes curiosidad por saber que desgranamos de esta obra, y de otras muchas porque la única forma de alcanzar el conocimiento es leer, reflexionar y compartir, ya sabes que en el club de lectura estaremos encantados de hacerte un hueco.



“Ten cuidado; pues no conozco el miedo y soy, por tanto, poderoso.”

Frankenstein, o el moderno Prometeo

Mary Shelley

viernes, 15 de octubre de 2021

10 Razones para ir a un club de lectura

Parece que leer es cuestión de ocio, que lo es, pero conlleva otras muchas razones cognitivas que ayudan a sobrellevar la vida y son más importantes de lo que creemos. A lo largo de los años he ido atesorando libros con diferentes funciones, para diferentes personas y descubriendo como servían de herramientas para mejorar funciones básicas para el desarrollo personal como son la concentración, la imaginación, la memoria o la expresión verbal.

Estos son algunos de los ingredientes esenciales de por qué deberías acudir a un club de lectura:

1) Leer potencia la memoria. Para ello los mejores libros son las novelas históricas, que te sumergen en una ficción pero con un contexto lleno de fechas y referentes que te ayudan a ampliar tu conocimiento sobre un suceso histórico a la vez que vives una aventura épica contextualizada.

2) Amplia el vocabulario. Ni que decir tiene que mientras más lees mejor te comunicas. Tener un amplio repertorio verbal mejora tu comunicación y tu expresión. Hay libros que dada su complejidad lingüística te ayudan a mejorar la expresión.

3) Aporta seguridad. Cuando aumenta tu expresión ayuda a mejorar la seguridad al hablar en público, dota de más recursos de expresión y posibilidades de conversación. Son notorios aquellos libros que además te ayudan a profundizar en un tema que te interesa y por lo tanto te ofrece un discurso para hablar con seguridad y datos fehacientes sobre ello.

4) Ayuda a la reflexión. En un mundo donde todo va rápido y es para ya, a veces pararse a reflexionar ayuda a mejorar, lo primero tu visión del problema, y aumenta tu capacidad de resolución. El club invita constantemente a verbalizar nuestras reflexiones y escuchar las de otros.

5) Abre la mente. Cuando das tu opinión y recibes otra se crea un debate, esto es muy productivo para conseguir hablar y llegar a un consenso grupal desde posturas asertivas y aprender a esquivar el conflicto. Hay libros donde se muestran verdades tan evidentes y universales que ayudar a expandir la mente de tus propios límites.

6) Ayuda a la concentración. Mantener la mente sobre un libro no es fácil. Los problemas se nos cuelan entre las líneas, el teléfono suena, la gente nos interrumpe. Si somos capaces de abrir un libro, leer una página, cinco, o un capítulo, puede ser más beneficioso para nuestra cabeza que ver todos los días un capítulo de una serie.

7) Declara la guerra a las pantallas. Nos pasamos el día delante de una pantalla, en la oficina, en el móvil, hablando, actuando y luego nos tiramos delante de una nueva pantalla a regalarle al cerebro una acción pasiva donde nos lo dan todo hecho. Esto a veces puede ser más perjudicial que zambullirte en un mar de letras donde una voz, que tú imaginas, te va transportando por un escenario que tú imaginas y unos personajes que a los que tú serás el responsable de darles vida. 

8) Concilia el sueño. Toda la recreación lieararia mantiene a tu cerebro activo lo suficiente para que cuando el sueño vaya llegando ayude a conciliarlo. Un libro en la mesita de noche siempre ha sido el mejor instrumento para tener una buena higiene del sueño. Es verdad que hay libros que activan, eso es evidente, pero hay otros muchos que por su cadencia ayudan a ir bajando paulatinamente el ritmo. 

9) Nos permite conocernos mejor. Es curioso como diez, quince personas en un club de lectura encuentran motivos diferentes para abordar un mismo libro. Cuando vemos una serie, estamos observando el trabajo de muchas personas, desde los actores a los directores, demasiados estímulos. Pero leer un libro es ponernos delante de una sola persona que ha elaborado ese texto y nos habla. Puedes estar más de acuerdo o menos con él, puedes empatizar con sus personajes o no, pero si te identificas con lo que escribe liberas más emociones de las que puedes reconocer a través de otro medio, el medio es más íntimo.

10) La aventura de escribir. Tanto como leas, mejor serás escribiendo. Además escribir es la forma de dejar la huella de nuestro pensamiento en este mundo. Las palabras se las lleva el viento, lo que se escribe permanece, lo que nos provoca en cierto modo mucha más responsabilidad al principio pero a la larga también muchísima más satisfacción.

En un club de lectura se trabajan estas y más cosas, desde un amor por los libros, desde una mirada reflexiva y por supuesto desde la curiosidad de conocer nuevos mundos, nuevas historias y encontrando en ello muchas más satisfacciones que muchos otros tipos de hábitos. Obviamente sentarse delante de un libro no va a suponer que eso nos depare de una sola vez todo lo que propongo en este decálogo. pero lo que si es cierto es que un buen facilitador te va a dar las claves de que tipos de libro necesitas para mejorar cualquiera de estas habilidades y ,seamos honestos, ¿Quién no quiere mejorar cualquiera de ellas? El coste es bajo en comparación a los beneficios permanentes que puedes conseguir con ello.

¡Anímate y participa! ¡Súmate y lee, escribe, comparte!




sábado, 28 de agosto de 2021

Buscando el infinito

 

Hay gente a la que de una sola mirada se lee como un libro abierto y libros que nunca terminan de leerse. En cuanto a lo primero nunca deja de sorprenderme encontrar a alguien nuevo, alguien lejano que de pronto entra como una ola en tu mente, mueve, cuenta y dispone más allá del tiempo y de la distancia. Hay gente que son almas viejas, que ya se encontraron de alguna otra forma contigo antes y se tomaron el oportuno tiempo de saber quien eras y conocerte, solo de esa forma se explica cuando alguien termina tus frases o responde antes de que le preguntes. No termino de sorprenderme de este tipo de hallazgos afortunados.

En cuanto a lo segundo, libros que nunca terminan de leerse, acabo de adoptar el último remolino de aire que ha llegado a mis manos. Aunque tenía un ojo puesto hace tiempo en él, sabía que necesitaba todo el tiempo del mundo para abordarlo, y no es para menos. Este libro es sabiduría en papel, un antes y un después para el que dice saber de libros, porque nunca sabrás de dónde venimos y hacia dónde vamos si no le prestamos la debida importancia a la lectura que nunca debimos desplazar de nuestras mentes cada vez más cercenadas por pantallas y prisas.

Creo que ya arrastro de por vida una buena columna de libros apilados en mi memoria. Llaves a otros mundos  que te abrazan con su prosa construida y te dosifican mensajes de luz y calma. Tratamos tan superfluamente la lectura, y a veces el acto de escribir, que a veces, solo a veces pierdo la esperanza hasta que aparece el siguiente faro de luz que te rescata de encallar sin remedio en la gris madeja del tiempo.

 “El infinito en un junco” es un ensayo. Sí, un ensayo. Sé que el lector medio no se ha enfrentado a un ensayo en su vida, porque mucha gente nos insinuó que la lectura es para entretenerse, todo lo que nos aporta un beneficio inmediato, y por tanto actúa de placebo, quizás pensando que con el tiempo llegarían obras importantes, clásicos y pesos pesados de la literatura. Pero eso algunas veces no llega si no has depositado tu confianza en alguien que te muestre las bondades de las letras, que te enseñe los recovecos del pensamiento que se filtra en cada frase. Este libro, para todo el que sea capaz de escuchar los susurros de una página de papel al pasarse, es un libro de alquimia. Desvela secretos, muestra verdades universales y es que Irene Vallejo muy probablemente sea un alma vieja, un faro de luz, así que localicen a esas personas, síganlas, háganle un hueco en vuestro entendimiento. Dejaréis de ir ciegos hacia adelante y sin consuelo.



martes, 4 de mayo de 2021

Algo que no se puede comprender

¿Qué por qué es tan importante leer?



En el marco de la pasada semana del libro he querido compartir esta reflexión que da pie al Club de Lectura virtual que llevo a cabo para la Red de Bibliotecas de San Roque y en el que hemos leído, rebatido, execrado y admirado letras de todo calibre.

El ánimo de este taller, de las reuniones, es el de compartir impresiones, tertulias, desviarnos del tema y volvernos a encontrar. Cada uno con sus preguntas y con su mochila.

El arte de la comprensión lectora va más allá de leer y decir de memoria lo que se ha leído, sino de confesar lo que sí y lo que no nos produce, lo que se mueve y lo que nos perturba. Por eso y no por otra cosa he elegido esas y no otras lecturas. Porque cada una nos ha llevado a un huequito apartado de nuestro entendimiento  para enseñarnos algo que igual se escondía a nuestros ojos o todo lo contrario y nos rondaba la cabeza como una idea recurrente.

Por supuesto no podríamos viajar hasta nuestra infancia si no aceptábamos que podíamos seguir a un conejo con reloj, o que si estas loco da igual hacia dónde vayas pues todos a tu alrededor también lo estarán ya se llame Alicia, Sombrerero o Reina de Corazones.

Por supuesto no entenderás la diferencia entre el orgullo y la vanidad si no te paseas por la prosa aguda y sarcástica de las páginas de Jane Austen y el contraste de la sociedad burguesa que describía en sus novelas. 

Puedes ver y opinar sobre arte, pero ¿Puedes cuestionarlo sin leer el retrato de Dorian Gray? Quizás puedas, pero quizás Óscar Wilde puede remover esas cuestiones en tu interior y darte una vuelta de tuerca, es muy posible. 

Igual que es posible que no te conmuevas al leer Madame Bovary que además de pasearte con una absoluta descripción realista por toda Normandía tratara de remover esa espiral de incorformismo que atrapó a Emma después de casarse y la arrastró toda la novela llevándola a un desenlace que roza tintes de un romanticismo tardío.

Es posible que un libro pase por nuestro organismo con un metabolismo más rápido que la pieza de fruta que comiste ayer o que se te quede toda una vida anclado en mitad del pecho. Puede que necesites que alguien te explique por qué Titania se enamoró de un burro o porque Horacio Oliveira amará para siempre a Lucía...

...porque no se puede comprender algo que no se ha leído. Igual que no podemos llegar a entender el mecanismo mágico que Cervantes le imprimió al Quijote hasta que no leemos y cuestionamos hasta su última palabra. Vale.


lunes, 8 de marzo de 2021

Dame alas para volar...

El cuaderno dorado, Ojos azules, El segundo sexo, Una habitación propia,... Tanto por leer, y tanto de mujeres que tanto nos tienen que decir que no hacerlo cuando eres consciente resulta casi paradójico. Pecamos de que la revolución se hace por fuera, que todo el mundo tiene que saber que luchamos por la defensa de unos derechos universales, que los hombres apoyamos esa lucha (y no solo apoyarla sino hacerla nuestra) y no nos llegamos a dar cuenta que hace ya tiempo que esa lucha empezó a ser interna.

Y las forma de ganar esa batalla interna es primero leyendo y segundo reflexionando. Si quieren que el pensamiento feminista y revolucionario se desarrolle no tenemos que remitirnos al ahora, Simone de Beauvior escribió el segundo sexo en 1949. Y no tenemos que remitirnos a Simone, pues las sociedades primitivas eran matriarcales y basadas en el culto a la naturaleza. Saquen conclusiones y para el que no llegue a comprenderlo háganle un favor y compren un libro escrito por una mujer ya sea Simone, Jane Austen, Doris Lessing, por poner algunos ejemplos demasiado claros, pero no caigamos en la autocomplacencia de que como no podemos manifestarnos no estamos ejerciendo nuestro derecho porque como en los momentos de gran dolor, para esto también la manifestación va por dentro.

No hagamos una revolución levantando el puño, hagamos una revolución abriendo un libro, regalando libros, leyendo palabras que deberían remover por dentro un sentimiento de batalla, que deberían calar en cada hombre para hacerlo comprender que es tan culpable de la situación, aunque la apruebe, si simplemente no se implica.

Si se leyeran más obras de mujeres sublimes se minimizarían las guerras, esas voces calladas que habitan en los libros nos pueden enseñar más en una tarde que una manifestación... No hay mayor manifestación que las palabras certeras de un libro atropellándote...

Os dejo este reflexivo fragmento de una de las escritoras que mejor ha representado con sus palabras la lucha por la igualdad de la mujer consiguiendo convertirse por mérito propio en un referente de la literatura universal:

"En realidad, si la mujer no hubiera existido más que en las obras escritas por los hombres, se la imaginaría uno como una persona importantísima; polifacética: heroica y mezquina, espléndida y sórdida, infinitamente hermosa y horrible a más no poder, tan grande como el hombre, más según algunos.
Pero ésta es la mujer de la literatura. En la realidad, como señala el profesor Trevelyan, la encerraban bajo llave, le pegaban y la zarandeaban por la habitación.
De todo esto emerge un ser muy extraño, mixto. En el terreno de la imaginación, tiene la mayor importancia; en la práctica, es totalmente insignificante. Reina en la poesía de punta a punta de libro; en la Historia casi no aparece. En la literatura domina la vida de reyes y conquistadores; de hecho, era la esclava de cualquier joven cuyos padres ponían a la fuerza un anillo en el dedo. Algunas de las palabras más inspiradas, de los pensamientos más profundos salen en la literatura de sus labios; en la vida real, sabía apenas leer, apenas escribir y era propiedad de su marido."
Una habitación propia, Virginia Woolf

Deberíamos gritar menos... Deberíamos leer más...



domingo, 14 de febrero de 2021

Entrando en la madriguera

 Un nuevo reto, un nuevo viaje al interior de la madriguera del conejo. Hace muy poquito empecé a hacerme cargo del club de lectura virtual de la biblioteca de San Roque. El primer libro para comenzar, un clásico, Alicia en el País de las maravillas. Y qué mejor forma de recordarlo de nuevo que viviéndolo en mi propia mente por lo que me lancé sin ninguna duda a juntar a una panda de locos, escritores todos con los que llevo algún tiempo coincidiendo en partidas narrativas on line, para proponerles la locura máxima de invitarlos a una merienda de locos.

La acogida a la propuesta fue tan abrumadora que junto a otros doce sujetos, conmigo hacemos la cifra de trece, hemos empezado a rememorar la merienda de locos en la que el Sombrerero, la liebre marcera y el Lirón, estaban castigados por un Tiempo indeterminado. ¿Cómo jugamos? Como si fuera una obrita de teatro o como si fuera una clase de escritura. Cada jugador es un personaje del mundo de Alicia, de los existentes, como el Gato de Chesire, el Caballero Blanco o la misma Alicia, o totalmente inventados como la flor Camelia, El hada de los Vientos o el Señor Teapot Stafford, sí, este último una tetera que habla en verso.

Con estos personajes se empezó una merienda donde el Sombrerero los recibía apesadumbrado y sin ganas de atenderlos si no fuera por la genial Cosinerra que se hizo cargo de que a nadie le faltara ni un té, un chocolate o un platillo de leche. Hasta que el Conejo Blanco, siempre con prisas, avisó de que tenían que hacer algo para despertar al Sombrerero, un enigma, una adivinanza, algo antes de la llegada de la Reina Roja que pintaba el valle de rojo con la salida de todas sus tropas.

Entramos en la segunda etapa de este viaje, con nuestros protagonistas jugando a construir una bola de nieve de palabras (un juego de escritura elaborado por el club de escritura potencial creado por los franceses R. Queneau y F. Le Lionnais) Donde ya se empieza a ver el nivel de interpretación y al mismo tiempo de escritura de todos los jugadores, porque precisamente cuando somos capaces de matizar perfectamente todo lo que queremos explicar, y lo pasamos por el tamiz de la inteligencia, entonces y solo entonces seremos capaces con la misma escritura de interpretar y expresar los estados de ánimo que indiferentemente del de su usuario, tiene nuestro personaje.

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Primero fue la inteligencia creadora, el chispazo primigenio para crear el alfabeto, a partir de ahí llegaron las canciones y con ellas las partituras, y de ahí el teatro y cualquier otra representación artística. Pero en la cúspide de la pirámide la palabra y sólo a través del dominio de ella se puede hablar de la evolución de una civilización. 

¿Que me deparará este viaje a Wonderland? Estoy deseando completarlo, y vivirlo en compañía para contarlo, como se disfrutan las mejores cosas...







martes, 28 de julio de 2020

El ojo del oráculo


Anoche terminé de leer una novela de Paul Auster. Uno de esos escritores que lees y te enganchan pero que rápidamente empieza a abrir puertas en su narración que terminan metiéndote en un laberinto de espejos del que tienes que estar muy lúcido para salir indemne.

El ojo del oráculo es una novela que ya leí, y ahora al releer tenía la sensación de que llegado a un momento del libro se abría una puerta que la otra vez estaba cerrada y me llevaba a otra novela distinta. Y realmente tras esa puerta se encontraba un pensamiento, una pregunta que llevaba unos días haciéndome sobre mi forma de escribir.

Curiosamente en la novela cuentan, como de pasada, un acontecimiento que ocurrió una vez ya escrito, como un vaticinio, como un aviso. Y desde entonces no paro de buscar indicios y señales en cosas que ya escribí, viendo que siempre escribía hacia atrás, rememorando y adaptando, llenando recuerdos de pintura para crear nuevos universos. Pero a fin de cuentas escribiendo un poco del recuerdo, lejano o cercano y siempre en otros universos muchas veces metaliterarios.

Pero… ¿Y si probara a escribir hacia adelante? Podría hacer un experimento, un intento de vaticinio inmediato y retar a Auster, a Nostradamus y a Moros, según la mitología griega el escritor del libro del devenir, a ver si las palabras pueden definir el destino de alguien.

Si no consigo mis objetivos al menos sabré que he escrito una historia alejada de tintes dramáticos. Si lo consigo… No me esperéis por aquí en algún tiempo…



martes, 7 de julio de 2020

Memento mori


Ya ha pasado lo terrible sublime, lo caótico introspectivo de la esencia humana hacia el miedo. El miedo ha barrido de sus casillas el ¿sesenta? ¿setenta? por ciento de la actividad humana para alojarlas en unas casas vacías de cariño. Y todo ese amor derramado por las calles se convirtió en ¿Sopor? ¿Acaso no es el hogar el asilo de las palabras? ¿La lumbre fulgurante de la vida? Pero no. Para esos para los que la casa no era más que el desecho límbico de su cansancio, en estos tiempos de cuarentena se ha convertida en la cárcel de los suspiros.

Pero para otros, para otros ha sonreído la fortuna al darles tiempo, darles paz y guerra, reflexión y gozo, porque es de esas grandes treguas de las que nacen las obras más inmortales, voces de pandemia que se vuelven con el tiempo inmortales. Tiempo al tiempo, paso a paso, lo que ha juntado el hombre que baje dios y lo vea y si no que se vaya con su música a otra parte. Ya se va partiendo la crisálida, ya se ve el rojo de las alas, ya no queda nada para que salgan las buenas nuevas.

Pero cuidado. Esta guerra no ha acabado. La corona sigue apuntando con su espada a nuestras cabezas y en el fragor de la batalla aún podemos perder sueños. Es seguro que vendrá la muerte, el memento mori, el aciago ocaso, y hay que arriesgar, pero quizás arriesgar es solo el juego de los cobardes, que solo arriesgan hacia afuera y nunca arriesgan hacia dentro. Porque cuando andas a través de una línea puedes caer hacia afuera, pero también puedes caer hacia adentro. Cuestión de pareceres, cuestión de obviedad, aunque algunos se empeñen eternamente en caer del mismo lado, del que no toca caerse y ya de paso arrastra con él a los demás.

Solo hay una meta en la vida, el que diga lo contrario que busque a un dios, me da igual Marduk, que Shango, que Ganesha o Jesucristo y le pregunte, y es que por encima de la gloria, del poder, del intelecto, de la madre que nos parió está la de tratar de hacer feliz a las personas que nos rodean y ya de paso a algunos del extrarradio que se lo merezcan, no vaya a convertirse esto en una feria del todo a cien… porque para ser feliz hay que querer bien y no solo que nos quieran.



domingo, 28 de junio de 2020

Desmontando Rayuela


Rayuela es sin duda un libro que me ha perseguido toda la vida, o más bien al que he perseguido yo. Lo leí muy joven, casi sin entender que quería decirme, pero me fascinaban los juegos de palabras que plagaban todo el texto.

Unos cuantos años después me volvieron a incitar a leerlo y me fasciné de todo lo metafísico que respira el texto, la genialidad de las metáforas y la forma tan brillante de sumergir la fantasía en la realidad. También me encantaron los pasajes más emocionales y esos personajes tan increíbles, Horacio y su fascinante verborrea. Lucía y su emocional forma de ver la vida, navegando esos mares filosóficos. Me parecieron la pareja de ficción más fascinante y a la vez más cruel. Además me encantaba que Julio Cortázar nunca describiera físicamente a sus personajes y sin embargo les hacía un perfecto retrato psicológico a ambos.

Y a la tercera vez me pasó algo muy extraño. Me pareció muy crudo. Tan real pero tan crudo. Y me hizo un nudo en el estómago. Hay mucho dolor plasmado en esas páginas, casi tanto como belleza y empecé a cuestionar las palabras de Cortázar. Aunque no bajó nunca del altar que le profeso.

Muchos años después me decidí a poner imágenes a esos textos y regalé un par de libros con dibujos muy espontáneos en sus páginas y me sumergí de nuevo en la metafísica, en los juegos de palabras, en lo bonito y en desentrañar ese dolor que se desgajaba de algunos pasajes del libro y comprendí. Comprendí que estaban ahí para hacer espejo de lo real y que este tipo de obras hacen falta no para hacer dos lecturas, como propone el autor, sino tres, porque hace falta leer el libro de vuelta para saber a donde quería llevarte Cortázar.




jueves, 9 de abril de 2020

De boca en boca

Capítulo 1.


Existen muchas historias que acaban con un beso, pero hasta donde os puedo contar esta historia arranca con un inocente beso de una tarde de mayo. Un beso. Desde que empezó hasta que terminó no tendríamos tiempo, ni conocimientos, para saber su recorrido pero podemos suponer que ese beso sigue vagando a través del tiempo y va madurando, probando, moldeándose de boca en boca. 

En estos tiempos en los que los besos asustan, el miedo se ceba con nosotros, desde cada ventana nacen besos prisioneros que se escapan como palabras y que van a caer en los oídos de otros.

Y es así como el joven beso empieza su ciclo, nacido casi de un rosa etéreo hasta ir cogiendo cuerpo en otros labios más rojos, más maduros, es entonces cuando nuestro beso toma consciencia de lo mucho que valió la pena darlo, desde el primero hasta el último. Y aunque muchos hermanos, besos de todas clases, vinieran detrás solo uno fue el primero. Solo un primero de cada boca. Así que nos cabe pensar donde iría a parar este primer beso, este en concreto, abriendo el camino al suspiro, a la reflexión de hasta donde habrá ido a parar nuestra primera demostración de amor, o si aún está en alguna boca esperando el siguiente asalto…



miércoles, 1 de abril de 2020

Homo domum


Hoy he salido a la calle, he mirado a mi alrededor y he pensado ¿Qué pasaría si... los soldados dejaran las instrucciones y las armas y limpiaran las calles?... ¿Y si el dinero destinado a la iglesia lo dedicáramos a la investigación? ¿Y si todo el que quisiera rezar montara su altar en casa y las iglesias fueran centros sociales? ¿Y si montamos al fin una sociedad real del conocimiento? ¿Y si empezáramos a poner por las mañanas en la televisión la 2 y menos la 5? ¿Y si los padres de ver la tele educativa con los niños reaprendieran lo que les enseñaron en el colegio? ¿Y si creáramos en el silencio de nuestros hogares? ¿Y si respetáramos las colas? ¿Y si habláramos con el compañeros de fila del último libro que estás leyendo? ¿Y si apagáramos las pantallas y abriéramos los libros? ¿Y si nos dejáramos invadir por el calor de las palabras? ¿Y si trabajáramos todos juntos? ¿Por causas justas? ¿Sin ponernos palos innecesarios en las ruedas?¿Y si los aplausos de ahora se convirtieran en las luchas de mañana? ¿Y si cambiamos los partidos de fútbol por conciertos en los balcones? ¿Y si los hábitos saludables que cada uno decida seguir se volvieran norma? ¿Y si siguiéramos bailando en nuestros salones? ¿Y si pintáramos murales en nuestras paredes? ¿Y si compráramos más productos locales? ¿Y si hiciéramos más pan, dulces y tartas en casa? ¿Y si empezáramos a decir de una vez a quién echamos de menos?

De aquellos barros estos lodos. A estas tantas preguntas aquellas tantas respuestas...

sábado, 14 de marzo de 2020

Diario de una debacle


Entiéndase antes de seguir que hablo desde un punto de vista relativo y por supuesto respetuoso, de las condiciones planteadas por esta crisis sanitaria y por supuesto de valores, un tema que me fascina por lo escabroso y polémico que parece cuando lo sale a la luz.

No es lo mismo estar confinado en Madrid que en Cádiz, En china que en Italia, en un piso de treinta metros cuadrados que en una casa con jardín, solo que acompañado, conviviendo con personas de riesgo que sin ellas, con pareja que sin ella. Todo, absolutamente todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes relativos y por ello predisponen a actuar de una forma o de otra.

Por ello, y dado que vemos las redes colapsadas de propuestas musicales, visuales y colaborativas yo quiero hacer una invitación a la reflexión, a parar, respirar, mirar hacia dentro y hacernos esas preguntas que el día a día no nos deja o no queremos hacernos… y soy consciente que hay gente que me dirá que no está preparada para hacerlo porque lo he recibido como respuesta en más de una ocasión. Pero a fin de cuentas nadie está obligada a leer y si así lo hiciera sabe que suelo estar disponible para hablar, para debatir y construir sobre las fracturas que producen estas cuestiones.

¿Realmente esta pausa no te ayuda? ¿Cuándo has empezado a tomarte esto realmente en serio? ¿Has pasado de la risa al llanto? ¿Eras consciente hace dos semana de que esto que estás haciendo se estaba haciendo en China? ¿Piensas como sería esto si viviéramos en guerra? ¿Tienes a tu alrededor todo lo que necesitas? ¿Crees que tienes más de lo que necesitas? ¿Tienes cerca a los que necesitas? ¿Echas de menos a alguien? ¿Consideras que es ahora cuando los echas de menos y no la semana pasada? ¿Cómo de lejos están los que necesitas? ¿Es por una cuestión tuya o suya? ¿Cuánto crees que puedes aguantar así? ¿Ahora que no puedes hacer tu actividad diaria la echas de menos? ¿Crees que tienes mejores cosas que hacer ahora para pasar estos días? ¿Qué ocurre para que no te dediques a ellas? ¿Crees que no tienes nada mejor que hacer? ¿Te sientes desbordado por todo lo que te invade por las redes? ¿Crees que sabes todo cuanto puedes saber sobre el comienzo de esta crisis, los desencadenantes, la forma de contagio y como actúa el virus?

Cuando esto salto en China el panorama era poco menos que una gran carcajada internacional, no exenta de algunos paranoicos que blasfemaban sobre teorías conspiranoicas, de que si los americanos, que si los franceses. Pero lo cierto es que lo que llegaba y lo que pasaba allí no era del todo cierto, ni se explicaba bien, ni parecía de importancia. Pero la ola estalló y salpicó a todos, y en cuanto han aparecido síntomas en Milán, París, Madrid hemos pensado, espera, que esto puede ser verdad, pero ahh, es una gripe, me lo puedo permitir, o bueno eso está pasando en Madrid pero aquí no llegará… es ahí donde se pone en duda el civismo social: gente que arrasa con el material de los supermercados, gente que huye de zonas de contagio, gente que se evita las colas de los conciertos o los transportes pero sigue haciendo colas en las puertas de los supermercados, gente que contraviene indicaciones sanitarias, gente que culpa a sus paisanos, gente que culpa a los extranjeros, gente que culpa a sus vecinos, y al final el resultado de todo eso es una ola de paranoia, de violencia y de desconfianza hacia el vecino, hacia la sociedad y provoca una ola de malestar, de vacío en la mirada, de un frío cetrino en el corazón.

Invito a abrir los ojos, a relativizar, a no caer en un estado de alarma constante, a vencer el miedo y la crispación, a cambiar hábitos, pautas, y mantener los que consideres/reflexiones que son auténticos tuyos y de una verdadera necesidad, a que leas por favor lee, y valora lo que lees, busca las fuentes, investiga y aprende… y considera que lo que haces es importante fuera, y ahora dentro de tu casa y si no busca la verdad, coge fuerzas y cuando salgamos de esto lucha por ella.

Yo sigo luchando por mis sueños.



lunes, 9 de marzo de 2020

Apocalipsis paranoide

Damas y caballeros bienvenidos al circo mediático, devoradores de telediarios, pesimistas y paranoicos, pergeñadores de apocalipsis en miniatura, insurrectos de las buenas costumbres, indolentes de la educación… ya viene, ya llega, con los bolsillos llenos de miedo, con la cara infectada de mentiras, con las manos llenas de pesadillas para regalar. ¿Qué hacéis? ¿Os limitáis a dejar las farmacias sin mascarillas, los supermercados sin líquido desinfectante? ¿Vais a beber agua tibia a borbotones, a negar el saludo, a parapetaros en vuestras casas? ¿Por qué?

A ver… que el riesgo de contagio es real, sí. Que se está extendiendo, parece ser que sí. Que han muerto personas, sí existe el riesgo pero otros muchos lo pillan, pasan la enfermedad y siguen. Cuando ves a la gente encogerse en sus casas y declamar el apocalipsis uno no puede hacer otra cosa que reflexionar en que cosas se están haciendo mal, o que es lo que nunca se hizo bien…

Imagínate, por poner un ejemplo tonto, que un profesor viene de Italia… ¡como si Italia fuera chica!... y se le prohíbe dar clases por riesgo de contagio…pero, pero… ¿qué contagio señores? Para eso hay que tocar un foco infeccioso…  ¿y qué será lo siguiente?… ¿vetar las pizzas y la comida china? cada uno puede ver el terror donde quiera y en la forma que más coraje le dé… pero señores, vamos a ser sensatos y consecuentes… que no todos sufrimos el mismo riesgo….

Pero como a río revuelto ganancia de pescadores, miro la mano del mago que esconde la carta y veo a un gobierno clausurando colegios y estadios, la semilla y el opio del pueblo, a ver por donde sale esto. Veo a gente obsesionándose con la limpieza, como si el ébola nunca hubiera pasado por aquí y no estuviéramos suficientemente agradecidos de que esa epidemia no fructificara. Es curioso que sean la educación y la sanidad los más tocados por esta crisis express… como curioso es que sean los servicios sociales que más recortes, cambios y privatizaciones hayan recibido en los últimos tiempos.

Que el coronavirus está muy bien y es el virus cool del momento… pero señores, que aquí el rey sigue siendo otro viejo conocido y los laboratorios que dedican su tiempo a investigarlo sigue precarizando su financiación…  El circo ha llegado a su ciudad así que por favor sea consciente, póngase su nariz de payaso, el mono amarillo, la mas-carilla blanca y espere su turno en la fila…

… Si sobrevive al miedo…ya le llamaremos.



martes, 21 de enero de 2020

Sueños mistéricos


Anoche me desperté sobresaltado. Lo más extraño de todo es que recordaba lo que había estado soñando, cosa que no me suele pasar, pero que cuando pasa suele ser bastante dadaísta a la par que apocalíptico. En este caso no iba a ser menos. Me encontraba dando vueltas en un lugar indeterminado rodeado de gente indeterminada, y por más que intentaba comunicarme me resultaba imposible hacerlo, no lograba hacerme entender y la gente sin rostro me miraba con la cara que se mira a un loco al que tienen miedo.

Así que pronto las calles se vaciaron y yo intentaba guarecerme en un zaguán. Antes de eso una mano vino a salvarme y me llevó con ella. Me puse a toser y sentí dolor en el pecho. Ella puso su mano sobre él y me alivió… los ojos se me agrandaron, el pecho se me infló y yo intenté decirle que la quería…pero ella no lo entendió, y no contestó, y se fue… mientras la veía marcharse una lágrima recorrió la distancia del ojo a los labios y se quedó allí salando mi boca.

Deambulé entre varias calles y al final me encontré de frente con el mar. Había en la playa un sombrero descomunal que hacía las veces de barquilla. Y me eché a la mar con algo parecido a la ilusión y también mucho miedo. En cuanto me alejé de la costa mi estómago empezó a jugarme una mala pasada y empecé a vomitar un torrente de letras sin poder parar, sin contención, sin remedio.

Me temblaba todo el cuerpo y estaba sin ropa, mientras una lluvia fina me calaba hasta los huesos. Aún no he hecho interpretaciones, aunque voy a buscar respuestas a este sueño a ver dónde me lleva…

Nunca dejará de sorprenderme ese medio enigmático y traicionero que habita en los reinos de Morfeo y del que salen muchas verdades sumergidas que merece la pena poner sobre la mesa para evolucionar.